Bodega Colomé: cuando la altura se convierte en excelencia
Nuevos puntajes altos vuelven a poner en el centro de la conversación a una de las grandes bodegas de altura de Argentina
Bodega Colomé: cuando la altura se convierte en excelencia
Hay bodegas que construyen su reputación con el tiempo.
Hay otras que lo hacen a través de grandes vinos.
Y después están aquellas que consiguen convertir un lugar prácticamente imposible en una de sus mayores fortalezas.
Bodega Colomé pertenece a esa última categoría.
En los últimos años, sus vinos han seguido acumulando reconocimientos de algunos de los críticos más importantes del mundo.
Y los nuevos puntajes vuelven a confirmar algo que quienes conocen Colomé saben desde hace tiempo:
la altura no es solamente parte de su historia.
Es parte de su identidad.
🏔️ Una bodega que decidió mirar hacia arriba
Cuando pensamos en viticultura argentina, inmediatamente pensamos en Mendoza.
Pero hacia el norte existe otra historia.
Salta.
Los Valles Calchaquíes.
Montañas.
Desiertos.
Y viñedos situados a alturas que parecen imposibles.
Colomé trabaja con viñedos en diferentes altitudes, llegando hasta los 3,111 metros sobre el nivel del mar en Altura Máxima.
Para ponerlo en perspectiva:
estamos hablando de una viticultura verdaderamente extrema.
☀️ ¿Qué sucede con una vid a tanta altura?
La altura modifica las condiciones en las que crece la uva.
La radiación solar es intensa.
Las temperaturas cambian considerablemente entre el día y la noche.
El ambiente es seco.
Y la vid tiene que adaptarse.
Esto puede favorecer una combinación especialmente interesante:
concentración + frescura + estructura.
Pero la altura por sí sola no hace un gran vino.
Hace falta conocimiento.
Experiencia.
Trabajo.
Y una enorme capacidad para entender cada parcela.
🍇 Cuatro altitudes, cuatro expresiones
Una de las características más fascinantes de Colomé es que no depende de un único viñedo.
Su filosofía se apoya en diferentes altitudes y lugares.
Eso permite observar cómo cambia la expresión de la vid conforme cambia el paisaje.
Y ahí aparece una de las grandes ideas detrás de la bodega:
la altura también puede ser una herramienta para crear diversidad.
No todos los Malbec tienen que saber igual.
No todos los viñedos tienen que expresarse de la misma manera.
Cada lugar puede contar una historia diferente.
💯 Los nuevos puntajes vuelven a poner a Colomé bajo los reflectores
Y entonces llegamos a una de las noticias más emocionantes.
Los nuevos reconocimientos siguen colocando a diferentes etiquetas de Colomé en niveles muy altos.
Entre ellos aparece Colomé El Arenal Malbec 2023 con 95 puntos, mientras que Colomé Lote Especial Malbec aparece con 90 puntos en las evaluaciones difundidas recientemente.
Y Colomé Estate Malbec continúa mostrando consistencia entre diferentes críticos: la documentación de reconocimientos de la bodega registra, entre otros, 94 puntos de James Suckling y 94 de Vinous para la cosecha 2022, además de puntuaciones de Tim Atkin, Robert Parker's Wine Advocate y Jeb Dunnuck.
Lo importante no es solamente un número.
Lo importante es la consistencia.
🍷 Cuando los críticos empiezan a coincidir
Una puntuación alta puede llamar nuestra atención.
Pero cuando diferentes críticos, con diferentes estilos y criterios, encuentran valor en un mismo vino, la conversación se vuelve todavía más interesante.
Porque entonces ya no hablamos solamente de una opinión.
Hablamos de una trayectoria.
De una bodega que lleva años demostrando que su propuesta tiene identidad.
Y eso es mucho más difícil de conseguir que una sola gran puntuación.
🏔️ Altura Máxima: llevar la viticultura al límite
Si hay un nombre que resume perfectamente la filosofía de Colomé es Altura Máxima.
El viñedo alcanza aproximadamente 3,111 metros sobre el nivel del mar, una de las alturas más extraordinarias asociadas con la viticultura comercial.
Pero lo verdaderamente interesante no es poder decir:
“Este viñedo está a 3,111 metros.”
Lo interesante es preguntarnos:
¿Qué puede hacer una uva cuando crece ahí?
Esa pregunta ha impulsado buena parte de la aventura de Colomé.
🇦🇷 Argentina tiene muchas formas de hacer Malbec
Y quizá esta sea una de las grandes lecciones que nos deja Colomé.
Durante mucho tiempo hablamos de:
Malbec argentino.
Como si existiera un solo estilo.
Pero Argentina es demasiado grande y diversa para eso.
Un Malbec de Mendoza puede ser diferente de uno de Salta.
Uno de Gualtallary puede ser diferente de uno de Los Chacayes.
Y uno nacido en los Valles Calchaquíes puede contar una historia completamente distinta.
La variedad puede ser la misma.
El lugar cambia todo.
🌵 Un paisaje que termina en la copa
Los vinos de Colomé tienen algo especialmente interesante.
Cuando los pruebas, es difícil no pensar en el paisaje del que vienen.
La montaña.
El sol.
La sequedad.
La altura.
La inmensidad de los Valles Calchaquíes.
No porque el vino literalmente “sepa a montaña”.
Sino porque todas esas condiciones forman parte de la manera en que las uvas crecieron.
Eso es terroir.
La capacidad de convertir un lugar en una experiencia.
🖤 ¿Qué hace que Colomé sea una bodega especial?
Quizá sea la combinación de varias cosas.
Una historia que se remonta a 1831.
Viñedos de altura extrema.
Diferentes altitudes.
Variedades adaptadas a condiciones particulares.
Bajos rendimientos y selección manual.
Y una búsqueda constante de calidad.
Pero sobre todo existe una idea:
no conformarse con lo que ya se sabe hacer.
🍷 Una bodega que no necesita seguir las reglas de siempre
Colomé demuestra que el vino argentino puede construirse desde lugares extremos.
Que un gran vino no necesariamente necesita nacer donde tradicionalmente esperamos encontrarlo.
Y que la innovación no siempre significa inventar algo completamente nuevo.
A veces significa simplemente:
atreverse a llevar una idea mucho más lejos.
✨ Los puntajes son importantes. La historia es todavía mejor.
Los 90.
Los 94.
Los 95.
Los reconocimientos.
Las listas.
Los críticos.
Todo eso importa.
Pero detrás de cada puntuación hay algo mucho más interesante:
una vid creciendo en condiciones extremas.
Un equipo tomando decisiones.
Una parcela siendo estudiada.
Una cosecha que no puede repetirse exactamente.
Y una botella que finalmente llega a nuestra mesa.
La puntuación es el resultado.
La historia comenzó mucho antes.
🇲🇽 Descubrir Colomé en México
Para quienes disfrutamos los vinos argentinos desde México, descubrir Colomé es también descubrir una Argentina diferente.
Una Argentina que no termina en Mendoza.
Una Argentina de montañas.
De alturas extremas.
De vinos con enorme personalidad.
Y de proyectos que han conseguido llamar la atención de algunos de los críticos más importantes del mundo.
Por eso, cuando aparece un nuevo puntaje alto de Colomé, no es solamente una buena noticia para una bodega.
Es otra razón para mirar hacia el norte argentino.
❤️ Bodega Colomé: una historia que sigue subiendo
Quizá la mejor manera de describir Colomé sea precisamente esa:
una historia que sigue subiendo.
Desde los Valles Calchaquíes.
Desde sus diferentes viñedos.
Desde los 1,750 metros.
Hasta los extraordinarios 3,111 metros de Altura Máxima.
Y ahora también a través de nuevos reconocimientos que vuelven a confirmar la calidad de sus vinos.
Porque cuando una bodega consigue hacer grandes vinos en condiciones que parecen imposibles, deja de ser solamente una bodega.
Se convierte en una referencia.
Wine Concept
En Wine Concept nos apasiona acercar a México vinos argentinos que tienen algo más que una buena puntuación.
Vinos con origen.
Con historia.
Con personalidad.
Y, sobre todo, con algo que contar.
Bodega Colomé representa perfectamente esa filosofía.
Una bodega donde la montaña, la altura y el trabajo humano se encuentran para crear vinos capaces de competir en las grandes ligas del mundo.