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Cielo Arriba: el Malbec que nació cerca del cielo

Cielo Arriba: el Malbec que nació cerca del cielo

Mil Suelos y una botella que lleva la Quebrada de Humahuaca hasta la copa

 

Cielo Arriba: el Malbec que nació cerca del cielo

Hay vinos que comienzan en una bodega.

Otros comienzan en un viñedo.

Y algunos parecen comenzar mucho antes.

En una montaña.

En un paisaje.

En un lugar donde la naturaleza obliga a la vid a adaptarse.

Ese es el caso de Cielo Arriba, de Mil Suelos.

Un Malbec nacido en la Quebrada de Humahuaca, en Jujuy, a unos 2,000 metros sobre el nivel del mar.

Y cuando uno conoce ese origen, la botella empieza a verse diferente.

Porque ya no estamos simplemente frente a un Malbec argentino.

Estamos frente a un Malbec de altura.


🏔️ ¿Qué significa cultivar vino a 2,000 metros?

Imagina un viñedo rodeado de montañas.

El aire.

El cielo.

La luz intensa.

Los días soleados.

Y las noches mucho más frías.

Cultivar una vid a esta altura no es sencillo.

Las condiciones son diferentes.

La planta tiene que adaptarse.

Y precisamente esa adaptación es una de las razones por las que los vinos de altura pueden desarrollar una personalidad tan particular.

La montaña no es solamente el paisaje.

También forma parte del vino.


☀️ Días de sol, noches de frío

Uno de los grandes protagonistas de los viñedos de altura es el contraste térmico.

Durante el día, la vid recibe una enorme cantidad de luz.

Después llega la noche.

Y la temperatura puede descender considerablemente.

Ese contraste puede ayudar a conservar la acidez natural de las uvas mientras alcanzan una buena madurez.

El resultado puede ser una combinación fascinante:

fruta + concentración + frescura.

Y esa tensión es parte del encanto de los vinos nacidos en lugares extremos.


🍇 Malbec, pero desde otro lugar

Decir Malbec argentino puede hacernos pensar inmediatamente en Mendoza.

Pero Argentina es mucho más grande que Mendoza.

En el norte del país, los Valles Calchaquíes y la Quebrada de Humahuaca ofrecen condiciones completamente diferentes.

Y eso significa que el Malbec puede contar otra historia.

Un Malbec de altura.

Un Malbec de montaña.

Un Malbec que refleja un paisaje mucho más extremo.

La variedad es la misma.

El lugar cambia la expresión.


🌄 La Quebrada de Humahuaca: un paisaje que termina en la copa

La Quebrada de Humahuaca es uno de esos lugares que parecen hechos para una fotografía.

Montañas.

Colores.

Alturas.

Paisajes abiertos.

Y una enorme identidad cultural.

Pero dentro de ese escenario también existe una tradición vitivinícola que está despertando cada vez más interés.

Y ahí es donde Cielo Arriba se vuelve especialmente atractivo.

Porque la botella permite llevar una pequeña parte de ese paisaje hasta nuestra mesa.


🌱 Cuando la tierra obliga a la vid a esforzarse

Las condiciones de altura pueden ser exigentes.

Y la viticultura en estos lugares requiere conocimiento y paciencia.

Pero las dificultades también pueden convertirse en virtudes.

Una planta que crece en condiciones extremas desarrolla una adaptación particular.

Y esa adaptación puede reflejarse en la uva.

En su concentración.

En su acidez.

En su estructura.

En la intensidad de sus aromas.

Por eso hablamos tanto de terroir.

Porque un vino no solamente viene de una variedad.

Viene de un lugar.


🍷 ¿Qué hace especial a Cielo Arriba?

Quizá la respuesta esté precisamente en su origen.

No intenta ser un Malbec genérico.

Su identidad está ligada a un lugar muy específico.

Huichaira.

Quebrada de Humahuaca.

2,000 metros.

Tres datos que cuentan una historia antes incluso de probar el vino.

Y cuando finalmente llega a la copa, esa historia se vuelve sensorial.


👃 Una copa con personalidad de altura

Un Malbec como Cielo Arriba puede mostrar una expresión marcada por la fruta, pero también por esa sensación de frescura y energía que buscamos en los vinos de altura.

Fruta.

Flores.

Especias.

Frescura.

Estructura.

Y una textura que invita a regresar a la copa.

Pero quizá lo más interesante sea la sensación general.

Un vino que se siente vivo.


Argentina todavía tiene lugares por descubrir

Esto es lo que más me gusta de vinos como Cielo Arriba.

Nos recuerdan que la historia del vino argentino todavía no está terminada.

Ya conocemos grandes regiones.

Grandes bodegas.

Grandes variedades.

Pero todavía existen lugares que pueden sorprendernos.

Nuevas alturas.

Nuevos suelos.

Nuevas parcelas.

Nuevas interpretaciones.

Y eso hace que el vino argentino siga siendo tan emocionante.


¿Por qué debería probarlo alguien en México?

Porque si algo hace especial al vino es la capacidad de viajar sin que nosotros tengamos que hacerlo.

Una botella puede llevarnos a Mendoza.

A Salta.

A Patagonia.

O, en este caso, hasta la Quebrada de Humahuaca.

Y para el consumidor mexicano, Cielo Arriba puede ser una excelente forma de descubrir que el Malbec argentino tiene muchas más caras de las que imaginamos.

No todo es el Malbec clásico.

También existe el Malbec de montaña.


🥩 Un vino para una buena mesa

Y después de toda esta historia llega el momento de disfrutarlo.

Una buena carne.

Una parrilla.

Un corte argentino.

Una carne asada mexicana.

Empanadas.

Quesos.

O simplemente una cena entre amigos.

Porque los grandes vinos pueden tener historias enormes detrás.

Pero finalmente regresan siempre al mismo lugar:

la mesa.


❤️ Cielo Arriba: un nombre que lo dice todo

Hay nombres de vinos que simplemente identifican una botella.

Y hay nombres que parecen contar una historia.

Cielo Arriba es uno de ellos.

Porque basta con decirlo para imaginar el paisaje.

La montaña.

La altura.

El cielo.

Y una vid creciendo ahí arriba.

Quizá esa sea la mejor manera de entender este Malbec.

No como un vino que viene de una montaña.

Sino como un vino que aprendió a vivir en ella.


✨ Mil Suelos y una búsqueda diferente

El nombre Mil Suelos también habla de una idea fascinante:

Argentina tiene una enorme diversidad de terroirs.

Cada suelo puede aportar algo distinto.

Cada región puede cambiar una variedad.

Y cada viñedo puede convertirse en una nueva interpretación.

Cielo Arriba representa justamente esa búsqueda.

Encontrar lugares.

Escucharlos.

Y dejar que el vino cuente lo que tienen que decir.


🍷 Cielo Arriba

Un Malbec.

Una montaña.

Una región extraordinaria.

Un viñedo a 2,000 metros.

Y una botella que nos invita a mirar el vino argentino desde otra perspectiva.

Porque Argentina no solamente produce grandes vinos.

También produce vinos que nacen en lugares extraordinarios.

Y cuando una de esas botellas llega a nuestra mesa, algo cambia.

Ya no estamos solamente bebiendo Malbec.

Estamos bebiendo un pedazo de la montaña. 🏔️


Wine Concept

En Wine Concept nos gusta acercar a México vinos argentinos que tengan algo más que una etiqueta.

Vinos con origen.

Con historia.

Con terroir.

Y con lugares capaces de sorprender.

Cielo Arriba de Mil Suelos es una de esas botellas: un Malbec nacido en la Quebrada de Humahuaca, a 2,000 metros de altura, donde la montaña y la vid se encuentran.

Porque algunos vinos vienen de la tierra.

Y otros parecen venir un poco más cerca del cielo.

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