🍇 Bonarda Argentina: la uva secreta que conquista paladares
Durante años, la Bonarda fue una uva silenciosa.
Estuvo ahí, presente en viñedos históricos, acompañando blends, dando volumen… pero sin protagonismo. Mientras otras variedades se llevaban la atención, la Bonarda esperaba.
Hoy, esa espera empieza a rendir frutos.
🌿 De uva secundaria a identidad propia
La Bonarda llegó a Argentina a fines del siglo XIX y se adaptó con una naturalidad sorprendente. Especialmente en Mendoza, encontró un equilibrio perfecto entre clima, suelo y expresión.
Durante mucho tiempo fue vista como una uva “de apoyo”: rendidora, amable, fácil. Pero con el cambio de mirada enológica —menos extracción, más frescura, más respeto por el origen— la Bonarda comenzó a mostrar otra cara.
Una más auténtica.
🍒 Un perfil que seduce sin imponerse
La Bonarda no busca competir con la potencia del Malbec ni con la estructura de un Cabernet. Su encanto está en otro lugar:
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fruta roja y negra fresca
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textura jugosa
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taninos suaves
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acidez natural equilibrada
Es un vino que se deja beber, pero no es simple. Tiene profundidad sin peso, carácter sin rigidez.
🍽️ La uva que entiende la mesa
Parte de su resurgimiento tiene que ver con cómo se comporta con la comida.
La Bonarda no domina el plato: lo acompaña.
Funciona con:
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carnes asadas
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pastas
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cocina especiada
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platos cotidianos que piden fluidez, no solemnidad
Es una uva que entiende la mesa argentina.
🧠 Una nueva generación, otra interpretación
Hoy, jóvenes enólogos y proyectos de autor están releyendo la Bonarda. Bajando alcohol, cuidando la frescura, trabajando parcelas específicas.
El resultado son vinos más honestos, más expresivos, más fieles al lugar.
🍷 La mirada de Wine Concept
En Wine Concept creemos que algunas de las historias más interesantes del vino argentino no están en las uvas más famosas, sino en las que supieron esperar su momento.
La Bonarda es una de ellas: una uva que no grita, pero convence.
Que no busca imponerse, pero se queda en la memoria.