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¿Por qué nos da miedo decir “no me gusta” frente a un experto? 0es3.store

¿Por qué nos da miedo decir “no me gusta” frente a un experto?

¿Por qué nos da miedo decir “no me gusta” frente a un experto?

Imagine que está frente a una botella que acaba de probar.

La persona que está a su lado sabe muchísimo de vino.

Habla de la cosecha.

Del viñedo.

De los aromas.

De la crianza.

De los taninos.

De la estructura.

Y después de probarlo, le pregunta:

“¿Qué te parece?”

Usted piensa durante unos segundos.

Quizá el vino no le gustó.

Quizá lo encontró demasiado fuerte.

Demasiado ácido.

Demasiado seco.

O simplemente no le provocó nada.

Pero en lugar de decirlo, responde:

“Está muy interesante.”

Y la conversación continúa.

¿Por qué hacemos eso?

¿Por qué nos cuesta tanto decir algo tan sencillo como:

“No me gusta”?

Probablemente porque en el mundo del vino existe una presión silenciosa por tener la respuesta correcta.

Como si disfrutar una botella fuera también un examen.

Como si alguien pudiera decirnos que nuestro gusto está equivocado.

Y esa idea puede alejarnos justamente de lo más importante:

disfrutar el vino.


🍷 ¿Existe realmente una respuesta correcta?

Cuando hablamos de matemáticas, una respuesta puede ser correcta o incorrecta.

En el vino, la situación es diferente.

Podemos hablar de calidad.

De equilibrio.

De técnica.

De conservación.

De elaboración.

De complejidad.

De la opinión de un crítico.

Pero cuando alguien pregunta:

“¿Te gusta?”

la respuesta pertenece a otra dimensión.

Puede gustarle.

Puede no gustarle.

Puede dejarlo indiferente.

Y ninguna de esas respuestas necesita aprobación.

Un vino puede ser extraordinariamente bien elaborado y simplemente no ser para usted.

Y eso está perfectamente bien.


🧠 El problema comienza cuando confundimos conocimiento con gusto

Saber de vino y disfrutar del vino son dos cosas relacionadas, pero diferentes.

Un experto puede reconocer características que otra persona todavía no identifica.

Puede conocer regiones.

Variedades.

Métodos de elaboración.

Añadas.

Productores.

Puede explicar por qué un vino tiene determinadas características.

Pero eso no significa que tenga autoridad sobre lo que usted debe sentir.

El conocimiento ayuda a entender una botella.

No debería decidir si tiene que gustarnos.

Y quizá esa sea una de las diferencias más importantes entre aprender de vino y sentirse intimidado por el vino.


👃 “No encuentro esos aromas”

Una de las situaciones más comunes ocurre cuando alguien describe un vino y nosotros no encontramos absolutamente nada de lo que está mencionando.

“Fruta roja.”

“Flores.”

“Especias.”

“Tabaco.”

“Piedra húmeda.”

“Chocolate.”

Y uno piensa:

“Yo no huelo nada de eso.”

Entonces comienza la duda.

¿Será que no tengo buen olfato?

¿Será que no entiendo de vino?

¿Será que estoy haciendo algo mal?

Probablemente no.

Nuestro olfato está profundamente relacionado con nuestros recuerdos y experiencias.

Una persona puede reconocer inmediatamente un aroma porque lo relaciona con algo que forma parte de su vida.

Otra puede no tener esa referencia.

Eso no significa que una esté percibiendo correctamente y la otra incorrectamente.

Significa que cada persona interpreta los aromas desde su propia experiencia.


❤️ El gusto también tiene una historia

Pensemos en algo tan sencillo como el café.

Algunas personas lo prefieren intenso y amargo.

Otras necesitan leche.

Algunas disfrutan el espresso.

Otras jamás pedirían uno.

Con el vino sucede exactamente lo mismo.

Alguien puede disfrutar los tintos potentes.

Otra persona puede sentirse mucho más cómoda con vinos frescos y ligeros.

Alguien puede buscar dulzor.

Otra persona puede preferir acidez.

Alguien puede enamorarse de un Cabernet Franc.

Otra persona puede descubrir que el Pinot Noir es mucho más cercano a su gusto.

No existe una personalidad universal del consumidor de vino.

Nuestro paladar también tiene una historia.


🥂 Un buen experto no debería hacerte sentir ignorante

Esta quizá sea la parte más importante.

Cuando una persona se acerca a un experto, no debería sentir que está entrando a un examen.

Debería sentir que está entrando a una conversación.

Un buen sommelier o asesor no necesita demostrar cuánto sabe.

Su verdadero trabajo consiste en escuchar.

Preguntar.

Entender.

Y encontrar una botella que tenga sentido para la persona que tiene enfrente.

Si alguien dice:

“No me gustan los vinos muy tánicos.”

esa información vale muchísimo.

Si dice:

“No me gustan los vinos demasiado alcohólicos.”

también.

Si dice:

“Quiero algo fresco.”

ya tenemos una dirección.

El objetivo no debería ser convencer a alguien de que le guste determinado vino.

El objetivo debería ser descubrir qué vino le gusta.


🍇 Decir “no me gusta” también es aprender

Paradójicamente, decir que un vino no nos gusta puede enseñarnos muchísimo.

Quizá descubrimos que no disfrutamos los vinos con demasiada madera.

O que preferimos mayor acidez.

O que nos gustan las variedades aromáticas.

O que disfrutamos más los vinos de cuerpo medio.

O que preferimos blancos antes que tintos.

Cada botella nos proporciona información sobre nuestro propio gusto.

Incluso las que rechazamos.

Porque descubrir vino no consiste únicamente en encontrar nuestros favoritos.

También consiste en descubrir qué no buscamos.

Y eso puede ser igual de valioso.


🗣️ “No me gusta” puede convertirse en una gran conversación

Imagine que alguien prueba una botella y dice:

“No me gusta.”

En lugar de terminar la conversación, esa frase puede ser el comienzo.

¿Por qué?

¿Qué es lo que no le gusta?

¿La acidez?

¿Los taninos?

¿La madera?

¿El alcohol?

¿La intensidad?

¿La sensación en boca?

¿El aroma?

¿O simplemente no conecta con el estilo?

A partir de ahí, el experto puede empezar a buscar.

Quizá otra variedad.

Quizá otra región.

Quizá otro productor.

Quizá un vino completamente diferente.

Y entonces ocurre algo maravilloso:

la persona no solamente encuentra otra botella.

Empieza a entender su propio gusto.


🇦🇷 Esto también cambia la manera de descubrir vino argentino

Argentina ofrece una diversidad enorme de estilos.

Podemos encontrar Malbecs intensos y concentrados.

Otros mucho más frescos y verticales.

Cabernet Franc elegantes.

Pinot Noir delicados.

Chardonnays tensos y minerales.

Blends complejos.

Vinos de altura.

Vinos de Patagonia.

Vinos de Mendoza.

Y cada uno puede despertar una reacción diferente.

Por eso decir:

“No me gusta el vino argentino”

quizá sea demasiado amplio.

Tal vez simplemente no encontramos el vino argentino que habla nuestro idioma.

Y esa diferencia puede cambiarlo todo.


✨ No necesita saber de vino para tener una opinión

Esta idea debería acompañarnos cada vez que abrimos una botella.

No necesitamos conocer todas las regiones.

No necesitamos memorizar las variedades.

No necesitamos identificar veinte aromas.

No necesitamos saber explicar qué significa cada término.

Podemos aprender todo eso con el tiempo.

Pero desde el primer día tenemos algo mucho más importante:

nuestro propio gusto.

Y ese gusto merece ser escuchado.


🍷 En Wine Concept creemos que descubrir vino comienza escuchándote

Para nosotros, recomendar una botella no significa elegir automáticamente la más cara, la más famosa o la que obtuvo la puntuación más alta.

Significa entender a la persona que está del otro lado.

Qué disfruta.

Qué ha probado.

Qué no le gusta.

Qué quiere descubrir.

Qué botella puede hacer que una comida sea diferente.

Qué vino puede sorprenderla.

Porque un buen asesor no debería decir:

“Este vino te tiene que gustar.”

Debería preguntar:

“¿Qué es lo que te gusta?”

Y desde ahí comenzar la búsqueda.

Porque el vino no debería hacernos sentir que tenemos que demostrar algo.

No estamos frente a un examen.

Estamos frente a una copa.

Y quizá una de las mejores cosas que podemos aprender del vino sea precisamente esa:

No existe nada malo en decir “no me gusta”.

Lo verdaderamente interesante comienza después.

Cuando alguien escucha esa respuesta y, en lugar de juzgarla, pregunta:

“Entonces, vamos a encontrar uno que sí te guste.”


Wine Concept
Donde cada botella tiene una historia que contar, pero la mejor historia siempre comienza con descubrir qué vino habla contigo. 🍷❤️

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