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🌞 Colomé: el viñedo más alto del mundo y el alma del cielo salteño

Donde el vino nace entre las nubes

En el corazón de los Valles Calchaquíes, donde el sol parece más cercano y el aire se vuelve cristalino, vive una de las bodegas más legendarias y espirituales de la Argentina: Bodega Colomé. Fundada en 1831, es una de las más antiguas del país y una de las más altas del planeta. Sus viñedos crecen entre los 2.300 y 3.111 metros sobre el nivel del mar, en un paisaje que combina belleza extrema y desafío permanente.

En este rincón del mundo, el vino no se elabora: se revela. Cada racimo lucha contra la amplitud térmica, la sequedad del aire y la intensidad del sol, concentrando una energía única que se traduce en vinos de pureza, tensión y profundidad espiritual. Colomé no busca domesticar el desierto, sino entenderlo; no busca crear vinos poderosos, sino sinceros.

🍇 Historia de altura y fe

La historia de Colomé está hecha de fe y resistencia. A lo largo de casi dos siglos, ha visto pasar generaciones de viticultores y familias que entendieron que el vino puede ser una forma de oración. En 2001, la bodega fue adquirida por el empresario suizo Donald Hess, quien encontró en este paraje salteño la síntesis de su filosofía: arte, paisaje y vino en una misma expresión.

Hoy, Bodega Colomé pertenece a la familia Hess y forma parte del grupo Hess Family Estates, que mantiene la esencia artesanal y la conexión espiritual con la tierra. A pocos metros de los viñedos se levanta el Museo James Turrell, una obra monumental que invita a experimentar la luz y el color como si fueran materia viva. En Colomé, el arte no es un complemento del vino: es su espejo.

🌿 La voz del desierto

Los suelos pedregosos, la mínima lluvia y la radiación intensa hacen que cada planta produzca racimos pequeños, de piel gruesa y aromas concentrados. El resultado son vinos con una identidad irrepetible: Malbecs de altura, Torrontés que huelen a montaña y blends que equilibran misticismo con precisión técnica.

Colomé es una bodega donde la viticultura biodinámica se practica con respeto por los ciclos lunares y solares. Todo está en sintonía: la tierra, las manos, el aire. Cada vendimia se convierte en un ritual, un diálogo entre lo humano y lo natural.

🍷 Un vino que toca el cielo

Entre sus etiquetas más reconocidas destacan:

  • Colomé Auténtico Malbec – expresivo, profundo y sin paso por madera, donde el terroir habla sin filtros.

  • Colomé Estate Malbec – un clásico de altura, con capas de fruta negra, especias y minerales.

  • Colomé Altura Máxima Malbec – proveniente del viñedo más alto del mundo (3.111 msnm), símbolo de pureza y equilibrio extremo.

Cada uno es una interpretación distinta del mismo lenguaje: el lenguaje del aire.

El vino como paisaje interior

Colomé es más que una bodega; es un santuario. Allí, el vino y la luz comparten una misma respiración. Beber un vino de Colomé es sentir el pulso del desierto, la calma del viento y el susurro de las piedras calientes al atardecer. Es comprender que el vino puede trascender su forma líquida y convertirse en experiencia, en memoria, en meditación.


📍 Ficha rápida

  • Región: Valles Calchaquíes, Salta

  • Altitud: 2.300 a 3.111 m.s.n.m.

  • Fundación: 1831

  • Varietales: Malbec, Torrontés, Cabernet Sauvignon, Tannat

  • Enfoque: Agricultura biodinámica y mínima intervención


Colomé nos recuerda que el vino no solo se bebe: se contempla. En cada copa, hay un eco del cielo salteño, una historia de paciencia y una enseñanza de altura: los grandes vinos no se hacen para el mundo, sino para quienes saben escucharlos.

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